Mou ya diseña el futuro Mourinho, manteado tras lograr el título de Liga en San Mamés.| Afp | Lo único que está decidido al 100% es la salida de Lass Diarrá Kaká, Higuaín y Sahin darán mucho que hablar durante el verano El futuro del Real Madrid comienza a diseñarse desde hoy, horas antes de [...]
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00Mou ya diseña el futuro Mourinho, manteado tras lograr el título de Liga en San Mamés.| Afp | Lo único que está decidido al 100% es la salida de Lass Diarrá Kaká, Higuaín y Sahin darán mucho que hablar durante el verano El futuro del Real Madrid comienza a diseñarse desde hoy, horas antes de que el equipo celebre el título en la Cibeles, a partir de las 19.00 horas. José Mourinho...
Mou ya diseña el futuro
Mourinho, manteado tras lograr el título de Liga en San Mamés.| Afp |
Lo único que está decidido al 100% es la salida de Lass Diarrá
Kaká, Higuaín y Sahin darán mucho que hablar durante el verano
El futuro del Real Madrid comienza a diseñarse desde hoy, horas antes de que el equipo celebre el título en la Cibeles, a partir de las 19.00 horas. José Mourinho mantendrá los primeros contactos con la direccón general del club para dejar claros cuáles son los botones que hay que apretar, y en qué orden hay que apretarlos. Uno de esos botones abrirá la compuerta de salida de jugadores. Otro, el de entradas. Es obvio que a estas alturas de la película, el Real Madrid, además de ser el gran campeón, es el conjunto más de moda en todo el mundo. No hay nadie que no quiera arrimarse a él.
En estos momentos, sólo está decidida al 100% la salida de Lass Diarra. El resto de candidatos potenciales, en la mente de todos los aficionados, no conoce su futuro en el equipo. No hay nada decidido.
De abajo arriba, Adán, Carvalho, Albiol, Altintop, Sahin, Kaká, el mencionado Lass, e Higuaín serán los nombres del verano. De todos ellos, los que generarán más ruido serán tres: Sahin, Kaká y el ‘Pipita’. El turco no ha tenido apenas opciones en su primer año a causa de las lesiones. No quiere marcharse y desea que se le dé una oportunidad justa. Kaká no tiene aún tiene asumido que no continuará en el equipo y entiende que no ha dicho aún la última palabra. Sin duda alguna, es el propio Kaká el que más confía en Kaká. Pero el club asume, con realismo, que debe aprovechar sí o sí las llamadas de otras ligas en el tramo final de la carrera de un futbolista tan especial.
Higuaín también sabe que algo ha de cambiar en su vida. Ayer en Bilbao, declaró en ‘Radio Marca’: “No quiero hablar de mi futuro, pero tengo contrato”. Sólo se marchará del Madrid sí se lo pide mirando a los ojos a Mou y a Florentino Pérez. A partir de ese momento, el club no lo vendería por menos de un precio elevadísimo. Lo más importante es que tanto el entrenador como Florentino Pérez desean que permanezca en el Madrid.
En cuanto a las llegadas, una catarata de nombres comienza a encharcar las páginas de información deportivas de todo el mundo. La llegada de un segundo portero sólo se producirá si se marcha Adán, que está en esa dirección. Llegará un centrocampista y un lateral derecho. El resto depende de las salidas. No hay más para un equipo campeón muy joven que entiende el título de Liga como la confirmación, tras la Copa lograda el año pasado, de que el proyecto va por buen camino.
Le sobraron dos jornadas y fue líder en 30 de las 36. Batió el récord de goles (115 de momento) y aún puede alcanzar el centenar de puntos, otro logro sin precedentes. Ganó 11 veces por cuatro o más goles y sólo se quedó sin marcar en tres partidos. Enlazó 21 fechas sin perder y dio el golpe definitivo en el feudo de su máximo rival. Sobran argumentos para constatar que el Real Madrid fue el mejor equipo de la Liga, donde puso fin al dominio del Barcelona, ganador de las últimas tres ediciones. El 32º título para los blancos, que avasallaron con un fútbol vigoroso, basado en la velocidad y el escalofriante acierto de su trío de delanteros: Cristiano Ronaldo, Higuaín y Benzema anotaron 85 goles, 27 más que todo el Valencia.
Durante meses, José Mourinho se hartó de repetir la misma monserga: “Lo importante es el campeonato”. Quizá por eso no dudó en sobreexponer de minutos a sus mejores efectivos, como Cristiano y Alonso. De hecho, cargó el peso del equipo en un selecto bloque donde, aparte del reconocible once, se colaron Higuaín, Kaká, Lass y Coentrao. El lateral portugués jugó 1.210 minutos y Callejón, el siguiente en la lista, debió conformarse con 689, casi la mitad. Los otros tres fichajes del pasado verano (Altintop, Sahin y Varane) ocuparon un espacio aún más marginal. La consigna era mantener a cualquier precio el ritmo de crucero y no repetir los errores del curso anterior.
Entonces, el primer proyecto de Mou se dejó 17 puntos ante rivales inferiores al octavo puesto de la tabla. Este año, con la excepción de los empates en Villarreal y Santander, el equipo ha mantenido una extraordinaria regularidad. Entre diciembre y marzo, desde el viaje al Sánchez Pizjuán hasta la visita del Málaga, ligó nada menos que 11 triunfos consecutivos. Gracias a ello, amasó una máxima ventaja de 10 puntos, que conservó durante cuatro partidos. Durante ese intervalo, pese a la poca dificultad de los rivales (Racing, Rayo, Espanyol y Betis) y pese a andar metido ya en los octavos de la Champions, el Madrid siguió alineando a los mismos de siempre.
El horizonte de las 32 victorias
Esa capacidad para jugar todas las semanas a tope es quizá la mejor aportación de Mourinho desde su llegada al Bernabéu. Una ambición por el triunfo que no se conocía ni en los mejores tiempos de Vicente del Bosque, por mencionar al predecesor más ilustre, director de un equipo con propensión a la autocomplacencia. Por eso mismo, por contraste, en esta Liga asombró la ambición de un Madrid que después del primer gol buscaba más. Obcecado en ganar el pulso al Barça, este equipo se comportó con brío en cualquier escenario hasta firmar unos registros de leyenda.
Esta fuerte apuesta por el campeonato casa bien con la hoja de servicios de su entrenador, que en sus ocho temporadas completas en Milán, Londres y Oporto había conquistado seis veces el torneo de la regularidad, aunque sin alcanzar la treintena de triunfos, ni siquiera en su primer año en Stamford Bridge, cuando sólo sumó una derrota. Si además cierra el curso tumbando a Granada y Mallorca alcanzará el récord de las 32 victorias. Números sin igual en el resto del continente, donde el gobierno de Manchester United, Juventus o Dortmund fue mucho menos autoritario.
Ninguno, por ejemplo, pudo presumir del rendimiento del Madrid a domicilio, donde cosechó nueve puntos más que el segundo clasificado y marcó 49 goles (2,7 de promedio). Ni siquiera el mejor Barça, el que se fue hasta los 99 puntos en 2010, alcanzó similares registros fuera de casa. Esta vez, el trayecto se hizo demasiado largo para el grupo de Guardiola, a remolque desde la novena jornada, cuando el Madrid abrazó el liderato. De nada sirvió la racha culé de 11 victorias seguidas entre febrero y abril, porque cuando la ventaja se redujo a cuatro puntos, los blancos respondieron ante Atlético y Sporting antes de dar la puntilla en el Camp Nou.